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Roland Deno

Breve currículum

Muchos episodios de intoxicación alimentaria brotan de un pequeño incidente: un manipulador de comestibles se olvida de lavarse las manos, no se devuelve el alimento a la nevera después de la preparación o se usa un paño sucio para limpiar el borde de un plato. En ocasiones son las cosas simples las que debemos tener más en cuenta cuando preparamos la comida. Uno de los primordiales requisitos para una cocina profesional es asegurarse de que todos los manipuladores de comestibles hayan recibido suficiente formación para que entiendan los principios del control del tiempo y la temperatura, la higiene personal y los riesgos que entraña la preparación de los productos alimenticios. Las bacterias, gérmenes y microorganismos que llevamos en las manos es una combinación de riesgo tratándose de elaborar alimentos, con lo que tener las manos limpias es una de las reglas más esenciales en cualquier proceso de manipulación de alimentos. Puedes utilizar la regla 20/20 (veinte segundos de limpieza y 20 segundos de secado), antes y después de preparar o cocinar comestibles, especialmente carnes crudas. Poner los trapos de cocina bajo el grifo no significa que se hayan eliminado sus gérmenes. Solo pues parezca limpio no significa que lo esté. Los paños de cocina que se emplean por más de un par de días tienden a tener altos niveles de bacterias. Las bacterias de la intoxicación alimentaria pueden sobrevivir y medrar en los trapos, especialmente si quedan restos de alimentos y cuando el paño está húmedo. Los paños de cocina generalmente se guardan arrugados, con lo que permanecen húmedos y de manera frecuente poseen un mayor número de bacterias. Debe procurar cocinar a temperaturas seguras. Use el termómetro consistentemente para asegurarse de que los comestibles alcancen una temperatura que mate a las bacterias dañinas que pueden causar enfermedades.

Prevenir las intoxicaciones alimentarias - contacto con alimentos e higiene